El poeta noruego: Rolf Jacobsen, escribió un hermoso poema titulado Ángel de la guarda, el cual merece ser leído con tranquilidad y amor.

Soy el ave que golpea tu ventana por la mañana y tu compañero, al que no puedes conocer, las flores que iluminan al ciego.

Soy la cresta de un glaciar que se asoma por los bosques deslumbrante y las voces de latín de las torres de la catedral, el pensamiento que de repente se te presenta al mediodía y te llena de una felicidad singular.

Soy el que has amado hace mucho tiempo. Te acompaño en tu camino de día y te miro atentamente y pongo mi boca en tu corazón, pero tú no lo sabes.

Soy tu tercer brazo y tu segunda sombra, la blanca, para quien no es tu corazón y jamás puede olvidarte.