Taller de Retrato, Cuenca

Teoría, la Técnica fotográfica con conceptos como la exposición, el valor de la exposición, la interpretación del histograma, relación diafragma-obturación, objetivos (para retratos), sensores, el ISO, diferentes formatos, rango dinámico, la hora, …

La luz, suave, dura, cenital, contraluz, lateral, cerca, lejos, la temperatura, reflectores, luz continua , el uso del flash y como medir y controlar la potencia de la luz. Como afecta los diferentes ajustes al retrato a realizar

Composición, reglas y la importancia de nuestro propio comportamiento.

La Práctica, poner en práctica lo que hemos aprendido en la primera fase y realizar unos 20-25 ejercicios relacionados con la fotografía de retrato. Desde poder elegir diferentes valores de exposición, a entender la diferencia del ángulo, la temperatura y la dureza de la luz. Aprovechar los nuevos conocimientos de composición y dominar los flashes.

Organizar una sesión de fotos

Organizar una sesión de fotos comporta un trabajo que a veces por desconocimiento, a veces por pura vagancia, no se hace bien. En este artículo intentaremos explicar cómo organizar una sesión de retrato hasta el más mínimo detalle paso a paso, empezando por la búsqueda de tema y terminando con la entrega de fotos.

1. LA BÚSQUEDA

–De tema.Puede que ya tengas claro qué tipo de fotos quieres hacer. También puede ser que sepas que quieres hacer fotos, pero no sepas con qué temática. En este último caso, tienes muchas alternativas: retrato, lencería, bikini, desnudo, erótica, moda… Incluso después de decidir qué tipo de fotos quieres hacer, podrás buscar ambientarlas en un sitio (por ejemplo las sesiones urbanas).

–De modelo.Ya lo hemos comentado muchas veces, pero la elección de la modelo es muy importante pues la suya será la cara de tu trabajo. Si quieres trabajar con modelos “de verdad”, puedes echarle un ojo a este artículo sobre los intercambios tfcd. También puedes contar con alguien que no sea modelo pero, por la razón que sea, quieras que salga en las fotos (una amiga, un familiar…). Sea como sea, elige bien y concienzudamente, y si alguien se ofrece para hacerte de modelo pero tú no lo ves claro, aprende a decir que no.

–De estilismo. ¿Qué tipo de ropa y maquillaje va a usar tu modelo?
Puedes buscar un estilista o un maquillador que quiera o pueda trabajar contigo. Pero también existe la opción de organizar esta parte de la sesión por ti mismo o con la modelo. En este caso, puedes empezar por preguntarle a tu modelo si tiene el tipo de ropa que necesitas para las fotos. En caso afirmativo, pídele que te mande fotografías de la ropa, para saber exactamente con qué material cuentas. Si te dice que no, te tocará ir de compras. Muchas de las tiendas de ropa de hoy en día dan la opción de devolver el dinero al cliente en caso de que éste no quede satisfecho. Así que, primero de todo, asegúrate de que la tienda a la que irás te da esta opción y, después, compra la ropa que necesites para después de la sesión devolverla. Ten en cuenta que no podrás quitar las etiquetas (así que deberás esconderlas para que no se vean en las fotos) y, además, deberás vigilar mucho con no manchar la ropa para que te devuelvan el dinero. En el caso de que necesites comprar calzado, deberás proteger la suela para que no se desgaste, un poco de tela o fieltro enganchado en la suela tendría que ser suficiente para que no se estropee. Ten en cuenta que si una prenda está muy maltrecha no te devolverán el dinero, así que ¡presta especial atención a todo esto!

–De asistente. ¿Vas a necesitar un asistente que te ayude?
Puede que de entrada pienses que no es necesario. Piénsalo dos veces, para poder dedicarte a hacer las fotos con los cinco sentidos, quizás necesitas de alguien que te ayude en otras cosas como puede ser, por ejemplo, la iluminación (en caso de que uses algún reflector, flash externo o foco). Un asistente también puede ayudarte a montar el escenario (en caso de que necesites un escenario concreto para hacer tus fotos) o cualquier otra cosa que se te pueda ocurrir y con la que puedas necesitar ayuda. Por eso, piensa bien en si necesitarás o no un asistente. Puede que, en realidad, no lo necesites. Pero no te precipites en afirmar eso, ¡puede que luego necesites unas manos extra!

–De lugar. ¿Sabes ya dónde quieres hacer tus fotos? Si este no es tu caso, ¡te toca investigar! Puedes buscar por internet algún sitio parecido a lo que buscas en tu ciudad o pueblo (por ejemplo, una búsqueda en Google del estilo de “fábrica abandonada Madrid”). También puedes servirte de Google Maps para investigar. Finalmente, la opción más antigua: sal a la calle y pasea con tu cámara buscando las localizaciones! ¿Día o noche? ¿Quieres sol, nublado, lluvia…?
Deberás estar pendiente de las predicciones meteorológicas de los días cercanos al elegido, para poder tener margen de maniobra y poder reaccionar en caso de que, por ejemplo, una tormenta inesperada amenace tu sesión de fotos.

2. LA PREPARACIÓN

Búsqueda de referentes en internet. Entra en Google, Flickr, Pinterest y busca fotos parecidas a las que tienes en mente. No se trata de que las copies sino de que cojas ideas, que te inspires. Así, el día de la sesión, tendrás un apoyo más por si te quedas en blanco o necesitas una pizca de inspiración. Además, si te gusta una pose, se la puedes enseñar a tu modelo para que intente imitarla.

Aplicaciones para poses. Seguimos con el tema de las poses. Si tienes un smartphone, puedes buscar alguna aplicación para fotógrafos en la que se expliquen distintas poses para las modelos. Esto te puede servir de inspiración y, como en el caso anterior, de apoyo el día de la sesión. Mientras la modelo se viste, se maquilla o se prepara en general antes de tomar las fotos, puedes echarle un ojo a la aplicación o a las fotos de modelos que tengas en tu teléfono.

Ir al sitio. ¿Ya tienes el sitio perfecto para tomar tus fotos? Ahora te toca ir de excursión con la cámara antes del día de la sesión de fotos. Toma fotos del lugar, estudia la luz que hay, dónde sería el mejor sitio para colocar la modelo… Si no vas a estarte quieto en un solo sitio, te será muy cómodo ir dibujando un mapa por donde pasas para que, el día de la sesión, no se te olvide ningún sitio importante.

Conocer el equipo. Si vas a trabajar con gente que sólo conoces de haber cruzado un par de mails, lo mejor es que, antes de hacer la sesión de fotos, quedéis para conoceros. Así el día de la sesión no será tan violento y no hará falta tener que romper el hielo para que todo marche sobre ruedas.

En caso de modelo no profesional. En caso de contar con una modelo que no sea “de verdad” (o sea, una amiga, un familiar…), explícale todo lo que tienes en mente, enséñale las fotos que vayas recopilando a modo de inspiración, etc. Puedes incluso quedar con ella antes de la sesión para hacer “pruebas fotográficas”, explicarle todo lo que tenga que saber acerca del modelaje y ver como se desenvuelve. Si no haces esto previamente, ¡deberás hacerlo el mismo día de la sesión!

Contrato. Sea una modelo o una amiga que se presta a que le tomes fotos, debes firmar un contrato con ella para la cesión de derechos de imagen. Para ello, puedes contar con el contrato que hace tiempo te déjabamos en dZoom. Puedes descargarlo aquí.

3. EL DÍA DE LA SESIÓN

Llega antes de la hora acordada. Para prepararlo todo con tiempo: medir luces, vigilar que todo en el sitio esté en orden, organizar el escenario, hacer unas últimas pruebas…
Trato con la modelo. Breves consejos para tratar con la modelo: Énseñale las fotos para que vea si se gusta, si debe cambiar algo. Déjale su espacio personal (sobretodo si se trata de una modelo “de verdad”, aunque a amigos y familiares también es necesario para no perder la confianza del fotógrafo). Esto implica, por ejemplo, que no debes tocar la modelo en caso de querer recolocar alguna pieza de ropa. Si dispones de estilista o asistente, pídeselo a él o ella si no, deberá ser la misma modelo la que lo haga. Dile cómo debe colocarse, la pose que quieres, cómo quieres que mire o no a cámara… Todo para que ella sepa lo que tiene que hacer en cada momento. Pero también debes dejarla a su aire, que improvise, que trabaje.

4. EL PROCESADO

Dejar reposar las imágenes un par de días como mínimo. Esto es algo que, en mi opinión, es necesario. Soy la primera que al llegar a casa, descargo las tarjetas de la cámara y miro todas las fotos. Incluso soy incapaz de terminar el día sin procesar al menos una de las fotos. Pero el resto de imágenes las aparco un par de días, las dejo descansar. Así consigo liberarme de las sensaciones que me ha producido la sesión de fotos y puedo ver las imágenes de una manera más objetiva. Las mayores sorpresas fotográficas me las he llevado después de unos días de reposo de fotografías, así que ¡te recomiendo hacerlo!

A qué zonas de la imagen prestar atención. Cuando decidas que tus imágenes ya han reposado suficiente y es el momento de empezar a procesar. ¿Por dónde empezar?
Lo primero de todo, los retoques generales de la fotografía: curvas, balance de blancos, exposición…
Luego nos centraremos en la modelo: los ojos (que tengan el color blanco propio, que tengan suficiente luz…), la piel (eliminar o suavizar granitos, ojeras, arrugas…), la boca y los labios (dientes blancos, labios limpios de imperfecciones…), el pelo, el resto del cuerpo…
Después podemos centrarnos en la ropa de la modelo (si hay arrugas no deseadas, alguna mancha…)
y, finalmente, podemos centrarnos en el fondo de la fotografía (elementos no deseados que distraigan el ojo…). Por supuesto, puedes tener tu propio flujo de trabajo. Todos los flujos son buenos, no los hay de peores o mejores. Lo importante es tenerlo todo bien organizado y ser ordenado (tanto en el almacenamiento como en el procesado).

5. ENTREGAR EL TRABAJO ¿Cómo entregarlo?

Puedes entregarlo en un cd, impresas, mediante un sistema de almacenamiento online… Las opciones son infinitas hoy en día. Mi sistema favorito: para sesiones de intercambio o a amigos/familiares: vía Dropbox, USB o mail. Para sesiones de encargo: cd y/o impresas (según los gustos del cliente).
Tamaños. Puedes entregar las fotografías en dos tamaños diferentes: uno más pequeños y con una baja resolución (72dpi, por ejemplo) para su publicación en internet, para que la modelo pueda colgarlas en sus redes sociales, por ejemplo. Y otro tamaño más grande y en alta resolución para uso particular de las fotografías (por si se quieren imprimir, por ejemplo). El caso es que dejes claro (si hace falta, redactas un nuevo contrato) qué fotografías se pueden usar en qué sitios, para evitar problemas.
Marca de agua.
¿No sabes si entregar las fotos con marca de agua o no?
Lo que yo hago: las fotos pequeñas, para publicación en internet, siempre van con mi marca de agua. Para evitar que las imágenes estén publicadas sin mi marca. Las fotografías entregadas en tamaño grande y alta resolución, en cambio, las entrego limpias de marcas, para que no molesten en caso de querer imprimirse las imágenes.También puedes entregar todas las fotos firmadas y si la persona en cuestión quiere una fotografía en particular sin la marca, llegáis a un acuerdo. De esta manera tendrás pleno control sobre las imágenes que entregas.

–fuente: Dzoom